"No existe alguien en quien puedas confiar en este mundo, exepto de la familia" Pero muchas veces ni en ellos puedes confiar del todo, durante muchos anios de mi vida he escuchado a mi Padre decir esa frase,a el se lo confio a su vez mi abuelo, "ya lo se, ya lo se" a reganadientes he contestado al oirla, aun asi creo que esta clavada en mi pecho, me atreveria entonces a decir algo semejante como que nunca he tenido amigos en mi vida.
Nunca a sido triste este factor, mas bien un razonamiento que he comprendido, hay personas aveces con las que coincides a lo largo de tu vida, dentro del mundo pequeno en el que nos movemos a nuestro pesar, mas alla de los demonios aberrantes que suelen sonreirnos por enfrente, burlandose detras, existen aveces personas singulares, podemos convivir con ellos con mas facilidad, o se nos asemejan, o es lo opuesto exacto para bajar un poco la guardia.
Recuerdo durante mis anios de escuela en los que solia pasearme por el patio o tras los banios cual si fuera un fantasmita, ojos verdes, cabello negrisimo y rizado, piel blanca y paliducha, mis dedos pintando una linea imaginaria en cualquier pared mientras pasaba, y el corazon lleno de soledad,
hayaba entonces la impurdencia de ninos que se dejaban golpear por sus companeros, y luego reian, como si esto fuera gracioso, si lo era, yo solamente era capaz de compadecerlos, muchas veces los defendi y en otras los regane por permitirlo.
En la secundaria, mientras mi corazon hastiado de vacio trataba de comunicarse, me haye una vez conversando con un par de personas, estaba harta de mi y me dispuse a abrir caparazones, con dificultad logre romper unos cuantos, Nora, Brenda, Esther, Gladis, *esta ultima no tanto*
Pero ahora, despues de tantos anios de encierro fisico y mental,
que dificil me es volver ese pequeno paso que habia logrado, en ocaciones pienso que soy poco comunicativa, o simplemente que estoy cansada de buscar, de tocar puertas, y ya no quiero ni ser escuchada.
Hace poco ocurrio algo innusual, Cedillo quien me llebaba a la escuela no podria soportar pacientemente mis atormentantes silencios por mas tiempo,
su risa boba y ese tartamudeo al hablar me daban algo de gracia, una persona con la que en el pasado pude haber llebado una convivencia bastante estable.
Guevara quien se la pasaba en un principio animandome para convivir con el grupo, y quien probablemente me comprendia lo suficiente a pesar de no tener ganas de ser abrumado abiertamente por mis problemas, tampoco podria mas sentarse a mi lado y atreverse a decir algun comentario negativo que me hiciera responer, probablemente estaba comenzando a odiarlo por eso, aun asi ya no lo veria.
Erika, quien esperaba largas horas en el salon, sonriendo entre amabilidad y timidez a quien le hiciera compania, alguien con quien identificarme un poco a pesar de q tuviera una vida romantica tan dirferente a la mia, cuando las preguntas comenzaran era cuando tendria que mentir, con lo que odio mentir! con ella tampoco podria encontrarme de vez en cuando y dizque conversar tres minutos y fingir demencia otros cinco.
Nada que alterara mi vida, porque al final de cuenta nisiquiera construi una relacion con ellos, a eso jamas se le podria llamar amistad, sobre todo cuando nunca he creido que tal cosa exista,
Derepente, llendo hacia la tienda donde compro galletas y soda, me recargue sobre el mueble viejo que tienen afuera, contemplando los arboles alrededor, otra vez estaba sola nee? todos los sabados suelen ser asi, nunca es diferente.
Siempre habian tenido razon, tanto como mi padre y mi abuelo,
y de hecho yo agregaria que tampoco la familia es totalmente confiable, mi sonrisa no podia evitarlo entonces y aparecer.
es por eso cuando pienso en "esa" persona, apreciando y llamando a alguien con semejante titulo, es una palabra muy bonita, cargada de pureza y sinceridad como para colocarsela a un ser humano,
no lo comprendo, me duele no hacerlo, algo pasaria en mi pecho entonces que no describirian mis palabras,
derepente la lluvia, mojo y se deslizo sin cautela, removio sin causa y sin ser comprendida, y lo mas curioso es que solamente llovia para mi, nadie mas lo hubiera notado, solo yo, solo a mi me ataba un nudo en la garganta, pero no podria ser soledad,
no estaba sola porque esas personas se fueron, porque realmente nunca estuve con ellas, nisiquiera tuve el valor o la humildad de acercarme a ellos, solo un par de palabras, una dizque sonrisa, un sentimiento similar y ya, fue suficiente para el nudo en mi garganta, para hacerme pedir como una nina querer estar solamente en casa.
no se llama contradiccion, si no sentimiento humano, sera que me estoy volviendo humana, que ya no soy un fantasma incomprendido?
o mi poca comprencion a crecido tanto que me deboro,
talvez es que despues de todo, estando sola en este mar de gente,
cuando ni yo estoy a mi lado, alguien me acompana aunque no me lo diga.